CENTENARIO
EN  E S P A Ñ A,   100  A Ñ O S    DE   S I E M B R A.

 

M. Rosario de la Pureza
M. Infantita
M. Nacimiento

 

El día 25 de abril por la noche del año 1908, tuvo lugar la salida de México hacia Veracruz,  donde embarcaría las tres Esclavas misioneras, hacia España: Infantita Muriel Román de 21 años, Pureza Cataño Flores de 37 años  y María del Nacimiento, de 25 años.

 

A medida que se acercaba el día de la partida, en Tacubaya se Vivían  momentos  de ajetreo; era la primera despedida que la M Fundadora hacía a un grupo de sus hijas que emprendían el vuelo hacia una nueva fundación fuera de México. Tenía que prepararlas cuidadosamente para que empezaran una nueva vida lejos de ella; y, sobre todo, lejos de la auténtica imagen de la Inmaculada Niña en la que ponían toda la fuerza de su amor, pero cerca del P Fundador que las esperaba lleno de gozo. Al recibir el cablegrama: “Salen Infantita, Pureza y Nacimiento”   “Dios sea bendito, exclamó el P Federico: era tan hermosa la noticia, que no acababa de creérsela; su corazón de padre  se llenaba de alegría, con la idea de ver a tres Esclavas viniendo del nuevo al viejo mundo con la semilla de la Esclavitud en sus almas, asegurando  la continuidad de los orígenes con la dispersión que se iniciaba, como primer paso para la expansión de la Obra de la Esclavitud por todo el mundo.

 

El ánimo y  el pensamiento de todas estaban con las viajeras. La M  Rosario las seguía paso a paso por el mar, y le preocupaban cada una de ellas. El  telegrama desde Nueva Yor y desde la Habana en el que aseguraba que todas iban bien y confirmaban la bonanza del viaje, calmó los ánimos  de la M Fundadora.
Mientras en México se ultimaban los preparativos para el viaje y seguían con el pensamiento a la primera expedición de Esclavas a España, el P Federico preparaba también su viaje  desde el Cabezo (Almería) a Granada para habilitar la casa en que habrían de vivir; y después proyectó su viaje a Cádiz para recibirlas allí apenas tocasen tierra española

           El P Fundador les anunciaba el feliz desembarco de las tres expedicionarias en Cádiz; el barco había llegado a la una de la mañana del día 18 de mayo del 1908, precisamente cuando en México eran la seis de la tarde del día 17; es decir, el momento en que la M Fundadora se había sentido repentinamente tranquila, después de los días de intenso pesar por la suerte que ellas hubieran podido correr.
El día 15 ya estaba en Cádiz: “Ya estoy aquí esperando a nuestras hijas. Hasta mañana a la tarde lo más pronto no llegará el vapor. Hoy esperaré aquí como de retiro acompañándote…” le comunicaba a la M Rosario.
De momento tuvieron que instalarse en el piso que el P Federico había alquilado para sí, por no haber concluido las obras de acondicionamiento del Carmen del Carril de la Lona. Por fin, el 17 de junio se traslada, la pequeña comunidad, al Nº 13 del Carmen del Carril de la Lona de Granada.

El entusiasmo del P Fundador era indescriptible, pensando en las cosas que se podrían hacer por la difusión de la Esclavitud y de la devoción a la Inmaculada Niña.
Una vez que se fueron calmando el gozo y el entusiasmo del primer encuentro, el P Federico pensaba: “las Esclavas ya están aquí, es verdad, pero ¿Cuándo empezarán a trabajar como tales esclavas?, ¿Cuándo empezarán las niñas a recibir los beneficios de la educación de mis hijas?. Ya se que será cuando Dios quiera”
Pronto se extendió la presencia de las esclavas por Granada, Guadix, Instinción, Cantoria, el Cabezo, El Ejido, Melilla, Marruecos…
Hoy volvemos a revivir el entusiasmo y animación de aquellos primeros pasos de las Esclavas, acogiendo las palabras del P Federico: “Vamos con calma, pero vamos a donde Dios nos llame: a donde quiera que sople el Espíritu Santo volaremos como nubes”. ( LO)
Vuelan a la perfección las almas humildes que no quieren hacer más que la voluntad de Dios (LO M F)

Cuando se trataba de extender la devoción de la Inmaculada Niña, los Padres Fundadores experimentaban los sueños más grandes; Proyectó para España algo parecido al Templo de la Divina Infantita construido por M Rosario en México. Hasta creyó haber encontrado el lugar ideal para construir una Basílica en Águilas (Almería)

La siembra de las tres primeras misioneras mexicanas en España impulsadas por el Espíritu y apoyadas, en todo momento, por las PP Fundadores han dado el fruto deseado: generaciones y generaciones de niños/as y jóvenes se han beneficiado de aquella generosidad, valentía, espíritu de sacrificio, abandono, en la providencia de Dios, alegría. Aún en las mayores dificultades se mantenían firmes y constantes. M Infantita, Pureza y María del Nacimiento, ¡Gracias de corazón os damos todas las que hemos venido después llevadas de vuestro gran espíritu de entrega generosa a la niñez y juventud más necesitada!.

Granada, 18 de mayo del 2008