Las hermanas tratan de ayudar atendiendo directamente a algunas familias y a la pastoral de la crianza.

Actualmente las hermanas trabajan entre los más pobres, los marginados, los abandonados. Intentan formar lideres que puedan organizar las comunidades de forma que se animen y ayuden mutuamente, haciendo vida los valores cristianos de lucha por la justicia y entrega solidaria. Ellas comprenden muy bien el deseo del P. Federico de despojarse de todo para mostrar a todos el amor incondicional de Dios, capaz de transformar y dar la vida auténtica.