Día 9º Novena en honor a la Divina Infantita

Presentación de María en el Templo.
Hemos de procurar a todos trance la unión con Dios

   


Acto de Contrición

Señor mío Jesucristo, Verbo Eterno,
Creador y Redentor, Padre Adorable,
Tú por librar al hombre del infierno
Descendiste a este mundo miserable.

Tú quisiste pagar nuestro delito
Tomando sobre Ti culpas ajenas,
Y nos bañó tu amor que es infinito,
con la preciosa sangre de tus venas,

Y sin embargo, yo ¿Cómo he pagado?
Con la más negra ingratitud y olvido.
Mas me pesa, Señor, haber pecado,
Y ahora vengo a tus pies arrepentido.

Con el dolor más penetrante y vivo
Lloro mis faltas, causa de tu muerte,
Mas me acerco confiado, pues recibo
Un torrente de gracias sólo al verte.

Desde esa Santa Cruz me abres los brazos
Amante Salvador de los mortales,
Y de tu Corazón hecho pedazos
Brotan de compasión tiernos raudales.

A tu misericordia que es inmensa
Me acojo mi buen Dios, en este día.
¿Qué podré hacer para borrar la ofensa
Con que te ha herido mi maldad impía?

Nada bueno hay en mí. Pobre y manchado
Sólo tengo miserias que ofrecerte
Más no, tengo una Madre que me has dado:
Me la legaste a la hora de tu muerte.

 


En sus brazos me arrojo... Sí, María....
Aquí está tu hijo que perdón implora,
Sálvame Niña hermosa, Madre mía....
Recibe mi alma que angustiada llora.

Ingrato fui. Perdido caminaba
Entre las negras sombras del pecado,
¡Sin escuchar tu voz que me llamaba!
¡Sin mirar a mi Dios Crucificado

Las horas de mi vida transcurrían,
Y ofuscada mi mente no pensaba
Que los momentos de clemencia huían
Y el infierno terrible me esperaba.

Pero tu amor de Madre que no deja
Al triste pecador en su agonía
Intercedió por la perdida oveja,
Y a tus pies estoy ya, Virgen María.

Hoy, cual niño que busca en el regazo
De su amorosa madre el dulce abrigo,
Viviré unido con estrecho lazo
A la bendita Cruz, siempre contigo.

Mucho pequé, mas hoy ante tus plantas
llora su culpa el corazón contrito;
Y agradecido a tus finezas santas
Al pie me postro de tu altar bendito.

   

 

Hecha la señal de la Cruz y rezado el acto de contrición, se dirá lo siguiente:

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Mi alma te glorifica, Dios Eterno, porque, haciendo esfuerzo en tu infinito poder, formaste en María Inmaculada una criatura tan perfecta,
que fué digna Madre de tu Unigénito.

Mi espíritu se regocija en tí, Señor, porque Tú, que humillas a los soberbios y ensalzas a los humildes, pusiste tus divinos ojos en la Divina Infantita, criatura maravillosa de tus manos, y levantándola sobre todos los demás seres del cielo y de la tierra y desposándote en Ella más tarde con nuestra baja naturaleza, extendiste tus misericordias sobre todos los pueblos, de generación en generación, y apareciste hecho hombre entre nosotros, para ser salud de los que te temen, dulce consuelo de los que te aman y firmísima esperanza de perdón para los que, habiéndote ofendido, se arrepienten.

   
 

MEDITACIÓN

Punto 1º La Divina Infantita a los tres años de edad fue llevada al Templo para ser consagrada a Dios. Era la verdadera arca de la alianza y, sin embargo, fue conducida al Templo sin ostentación alguna. Las obras más admirables de Dios se hacen con la mayor humildad y silencio.
Quien ama la escondida humildad es digno de las obras de Dios.
Punto 2º El sacrificio fue compañero de la Niña Divina para llegar al Templo del Señor: el sacrificio de Santa Ana, el sacrificio de San Joaquín, y el sacrificio de María, Niña de tres años, que abandona a sus padres para seguir a Dios.
¿Hago yo algún sacrificio por adquirir la virtud?
Punto 3º La Niña Inmaculada, después de recibir la bendición de sus padres, subió ligera las quince gradas del templo, como la Esposa de los Cantares que busca a su Amado.
¿Subo yo de perfección en perfección para más íntimamente unirme con el divino Esposo?

   
       
J A C U LA T O R I A

Vº. Esta Niña Celestial,
de los cielos escogida,
Rº Es la Reina concebida
sin la culpa original.

Esta jaculatoria se repite cinco veces, seguida cada vez de un Ave María y Gloria.

Pídase la gracia que se desee alcanzar.

 

Oración para el día 9º

Divina Infantita que ya encontraste en el Templo del Señor el escondido nido por el que suspiraba tu alma; tu profunda humildad confunde mi crecida soberbia y reprueba mi refinada vanidad; tu espíritu de desprendimiento me avergüenza. Tú dejaste a tus padres llena de santa alegría y yo no puedo dejar el afecto de una criatura cualquiera; una amistad peligrosa, un regalo, una comodidad. Tú amaste los trabajos, y yo los deleites. Tú quisiste la pobreza, yo la abundancia. Tú te agradabas en el desprecio, yo en las honras. Tú suspirabas ardientemente por el cielo, yo por la tierra. Y si tales son mis obras ¿cómo podré yo decir con razón que te amo? Desde hoy, Reina mía, no quiero más deseos que tus deseos, para que así pueda yo decir que ya no vivo yo sino que Tú, hermosa Niña eres la que vives en mí.
Concédeme esta gracia que te pido diciéndote:

ORACIÓN DE SAN BERNARDO

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir hasta ahora que alguno que recurriese a vuestro patrocinio, que implorase vuestro auxilio y acudiese a vuestro socorro, haya sido desamparado de vos. Yo, animado de esta confianza, vengo a vos, me refugio en vos, yo pecador gimo delante de vos; no queráis, ¡oh Madre de Verbo Eterno! despreciar mis humildes súplicas, oídme favorablemente y haced lo que os suplico. Amen.

Vº Madre del amor hermoso.
R. Ruega por nosotros.

Oración a la Santa Infancia

Oh Dios, que por la Santa Infancia de tu digna Madre María Inmaculada quisiste alegrar al mundo; concédenos te rogamos, por tu infinita bondad, que seamos hechos como niños y que confortados por la suavidad de los dones del Espíritu Santo, cumplamos perfectamente la voluntad de Jesús en la tierra, para que merezcamos gozar de Él, contigo y con María eternamente en los cielos. Por el mismo Jesucristo Señor Nuestro. Así sea.

Vº Viva Jesús.
R. Muera el pecado
Vº Sea por siempre alabado.
R. El Corazón amoroso de Jesús Sacramentado